Nefu – tántrico

Por: Nefu


Yo no sabía bien a lo que iba. Había tratado de imaginar en qué consistía un masaje tántrico, pero la incógnita ahí estaba. Ciertamente lo que no sabía, es que iba a ser tan revelador y transformador para mí. Daniel se tomó su tiempo para prepararme y explicarme con mucha amabilidad como iba a ir la sesión…la verdad mientras escuchaba no salía de mi asombro, pero con él, me fue fácil confiar.

Recibí una sesión llena de delicadeza, suavidad y muchísima dedicación; todo hecho desde el corazón. Y ahí, las frases que tanto había escuchado cobraron su sentido: EL AMOR SANA. EL EXTASIS CURA.

Sentí cosas inimaginables pero sobre todo, en la traca final (por llamarlo de alguna forma), sentí de una manera muy reveladora toda la pena acumulada en mí, y todas las heridas que los hombres habían ido dejando y que mi corazoncito había ido guardando. Debo decir que hasta entonces vivía ajena a toda esa huella que habían dejado en mí.

Un torrente de placer sanador, se llevó por delante ese bloqueo que de forma inconsciente durante tantos años había habitado en mí. Como si de una cañería atascada se tratase en la que por fin volvían a circular aguas limpias, claras y sanadoras.

Ese, fue el principio de un camino de sanción, que ha dado unos bellos frutos; una linda manera de sanar mi relación conmigo misma, y poder por fin abrirme al amor sin complejos, sin apegos y sin reproches…amor real.

Gracias, gracias y gracias!!!

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